Francamente desubicada y hasta racista esta posición de la ONU. Si bien no se puede objetar que la coca es materia prima de la cocaína, su uso se extiende desde lo medicinal hasta lo cotidiano que resulta un té de coca. Lo grave del asunto es que, en la actual coyuntura, otorga argumentos a quienes, a estas alturas con muchas razones, desconfían de la imparcialidad de los organismos internacionales en la resolución de conflictos.
Sencillamente, si se prohibe la coca también se debe prohibir el tabaco que es materia prima del cigarrillo que a su vez es la mayor causa de mortalidad en el mundo. Que se prohíba también el consumo y producción de maíz y cebada para que nadie vuelva a probar esa atrocidad que llaman cerveza o whisky. Y también, que de una vez por todas se erradiquen para siempre las plantaciones de caña a fin de dar fin, valga la redundancia, con aquella abominación llamada ron y con aquel producto cancerígeno llamado azúcar. Ahh, y de paso de una vez exterminemos a las abejas, busquemos la forma que a ningún gringo le pueda producir diabetes la miel...
Señores de la ONU, si tanto les preocupa la cocaína, ¿porqué no erradican sus narices?
jueves 6 de marzo de 2008
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