A mis 16, en el colegio se organizó un viaje a Samaipata. Sabía que mi madre era reacia a esos viajes, soy hijo único y más aún tomando en cuenta que hace 20 años la carretera era una desgracia y peligrosa. Pero bueno, había que probar al menos...
Espere algún momento de buen humor y me lanzé carajo. No, fue la respuesta. Probé mas tardecito, y claro, el no otra vez. Ninguna explicación, sólo no. Mas tarde lo mismo.
Me encapriché. Le reclamé que nunca me dejaba ir a ningún lado y que por si fuera poco, las veces que salía tenía que estar a las doce en punto y que todos mis amigos se quedaban hasta las dos. Le dije que yo tenía derechos, que estábamos en democracia....
Me miró de reojo y me dijo:
Y CUANDO PUEJ VOTASTE PARA QUE YO SEA TU MADRE PELAU E MIERDA!!!
Se acabó la charla...
lunes 14 de julio de 2008
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